Qué es una asistente virtual

Un poco de historia

El inicio de la profesión estuvo marcado por las posibilidades que empezó a brindar Internet tras su creación en 1994. El término asistencia virtual se usó por primera vez dos años más tarde de la mano de Anastasia Brice, pionera en el sector y creadora de AssistU, la primera organización en ofrecer los servicios de una asistente virtual (AV) y la formación de preparación para desarrollar los mismos.

A partir de ahí, la popularidad de la asistencia virtual fue creciendo y consiguiendo que más gente se dedicara a ella, expandiéndose más allá de las fronteras de EE.UU. De hecho, por su característica de deslocalización, muchas empresas del país empezaron a contratar asistentes virtuales de otros países como La India y Filipinas, donde el coste era mucho más barato, compitiendo así el mercado local con el asiático principalmente. Si bien esto se sigue dando, tras algunos inconvenientes surgidos por la diferencia cultural, muchos negocios de los que han contratado esos servicios fuera, han vuelto a consumir los servicios nacionales.

Hoy en día la asistencia virtual sigue ganando adeptos, en su mayoría mujeres, pues a las empresas les supone un ahorro de costes y a los asistentes una oportunidad de conciliar vida familiar o de conseguir libertad geográfica, entre otras cosas.

En España, esta profesión era bastante desconocida, hasta que la pandemia de la Covid 19 hizo que mucha gente se planteara trabajar de asistente virtual (AV) ante un futuro laboral incierto. Así que, desde hace sólo 2 años, están surgiendo profesionales y formaciones en nuestro país, algo necesario para cubrir la demanda de los negocios digitales cada vez más numerosos, ya que éstos son los principales consumidores de sus servicios, si bien no los únicos.

 

Qué es una asistente virtual

Es una freelance o trabajadora por cuenta propia que desarrolla una serie de tareas de manera remota.

Tal y como comentaba más arriba, los principales consumidores de sus servicios son los negocios online ya que al no tener una ubicación concreta, no requieren de la presencia de un personal. Si a eso le sumamos la flexibilidad de contratar por horas o para tareas concretas sin los costes inherentes a un empleado, hace que además sea muy ventajoso. Por otro lado, la digitalización de muchas empresas, hace que cada vez más, autónomos o pymes quieran contar con una AV entre sus colaboradores.

Gracias a los avances de la tecnología, las tareas que puede desempeñar una AV son cada vez más y más variadas. A continuación te detallo algunas:

Trabajo administrativo.- Este fue el inicio de la profesión y aún hoy supone uno de los servicios más solicitados: contabilidad, facturación, organización de documentación entre otros.

Asistente personal.- Bastante común en América, donde muchos ejecutivos requieren de alguien que les lleve la agenda, les gestione los viajes, e incluso cuestiones personales como la compra de entradas, regalos o reservas de restaurante.

Servicio al cliente.- Este puede ser atención telefónica, contestar y gestionar el canal de comunicación que lleve la empresa o atender las dudas de una web…

Entrada de datos.- Para muchas empresas, tener actualizadas sus bases de datos ya sea de clientes o de productos, es un quebradero de cabeza, por eso les puede ser muy útil este servicio.

Investigación.- Hacer investigaciones de mercado,  búsqueda de proveedores o prospección de clientes, puede ser muy tedioso y llevar mucho tiempo, por lo que compensa pagar por que otra persona lo haga.

Gestión de RR.SS.- Programar publicaciones, hacer creatividades, o incluso el copy, puede ser una buena opción de subcontratación.

Aún quedarían funciones como transcripción de audio, edición de vídeo, soporte web… Como verás, la lista es casi infinita por eso es que las AVs suelen especializarse en determinados servicios o sector. Así que de aquello que requieras, sólo tienes que encontrar a la persona que se ajuste a tus necesidades, pero ya no tienes que contratar empleados.

 

Ventajas de contratar los servicios de una AV

 

Entre las ventajas de contar con una AV en tu equipo están las siguientes:

Ahorro.- Porque contratas aquello que requieres por el tiempo que lo necesitas y no asumes costes de Seguridad Social, ni los operativos (ordenador, material de oficina, conexión a internet…).

Flexibilidad.- Como decía contratas sólo el tiempo que lo necesitas: 3 meses, 6 meses, un año…

Versatilidad.- Como son perfiles multitarea consigues que una única persona cubra tus necesidades en varios ámbitos.

Productividad.- Desde que aumentas el equipo aumentas tu capacidad de producir y de optimizar tu tiempo.

Tiempo libre.- Podrás plantearte descansar más horas al día o tener algunos días de vacaciones porque sabes que hay alguien que se encarga de tu negocio aunque tú no estés.

Mejor atención al cliente.- Esto sucede bien porque delegas otras tareas y tú te puedes encargar del cliente sin interrupciones, o bien porque tu asistente se ocupa de ello como parte central de su trabajo dándole un aire más profesional al servicio.

Ganas foco.- Al no tener que ocuparte tú de todo, hace que puedas centrarte en lo realmente importante, sin distracciones.

 

Conclusiones

 

Cómo ves, las ventajas son muchas, sólo es cuestión de valorar si estás en ese punto en que necesitas apoyo extra, en el que ya no puedes realizarlo todo solo. O incluso si tienes equipo, pero quieres aumentar su productividad de una manera flexible, en ambos casos, te animo a que contrates los servicios de una asistente virtual. Si tienes interés, sólo tienes que rellenar el formulario de contacto y estaré encantada de asesorarte.

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